Cuenta la leyenda que hace miles de años atrás,
entre Chile y Argentina vivía una tribu.
El líder de
la tribu era la persona más mala de todo el lugar. En cambio, su hija, la más
humilde, buena y especial. Su padre quería que se casara con alguien con puras
riquezas y que sea muy inteligente.
Una tarde como cualquiera apareció un muchacho solo,
sin familia. Tan pobre, sin nada, que hasta los animales tenían más. Pero con
unos ojos tan brillantes como el cielo, unos rizos tan suaves como el algodón,
que pudo enamorar a la muchacha
a simple vista.
El muchacho y la mujer salieron varias semanas, meses,
hasta que se casaron y tuvieron un hijo. Mientras que el padre de la mujer,
estaba furioso porque se había casado con el hombre equivocado.
Una noche oscura, en la hora que todos dormían, al
jefe de la tribu estaba en marcha para matar al marido de su hija. Tomó su
cuchilla y fue corriendo de felicidad a matarlo.
Cuando llegó el cacique el hombre, levantó sus brazos para
acuchillarlo y se convirtió en una piedra. Se quedo allí inmóvil y cuando salió
el sol se hizo cenizas.
Pero de ellas empezaron a salir alas transparentes y
un pico largo para chupar sangre.
Era un
mosquito.
La tribu, vivió feliz porque su líder había desaparecido
pero desde ese día tuvieron que soportar a los mosquitos.
Fin
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